Panticosa

Alojamientos en Panticosa

Booking.com

Panticosa

La magnífica situación de Panticosa, rodeada de un entorno espectacular hace que su visita sea recomendable en cualquier época del año.

Panticosa es una encantadora población situada a 1.185 metros de altitud y emplazada entre los ríos Caldarés y Bolática.

Sin duda se trata de uno de los principales puntos históricos del Valle de Tena. Epicentro del antiguo Quiñón de Panticosa, en sus archivos municipales se guardan los documentos históricos que marcaron la vida de las gentes del valle. La población aparece documentada por primera vez en el siglo XIII, siendo conocida en aquella época como Panticosa, llegando a tener un dialecto propio, conocido como Panticuto, hoy desaparecido.

Panticosa

Las nuevas construcciones se mezclan con la arquitectura popular, que presenta bonitas muestras de construcción tradicional pirenaica, muchas de ellas datadas en el siglo XIX, época de máximo esplendor del Balneario. Destacan las fachadas de piedra con portalones de acceso de medio punto o adintelados, algunos rematados con escudos nobiliarios junto a otros elementos ornamentales. Otro elemento llamativo son los tejados, muchos de madera, generalmente cubiertos de pizarra y con gran inclinación para evitar el acumulamiento de nieve. El edificio más destacado es la Iglesia de la Asunción.

Tradicionalmente la actividad económica estuvo relacionada con la ganadería, especialmente vacuna y lanar. Con el auge del termalismo entre la burguesía durante el siglo XIX se convirtió en un centro turístico de primer orden, llegando a contar en la primera mitad del siglo XX con casi un millar de habitantes. En la actualidad, junto con el balneario, la Estación de Esquí de Panticosa atrae también cada año a miles de amantes del deporte blanco.

Panticosa celebra sus fiestas los días 15 y 16 de agosto.

Baños de Panticosa

A unos 8 kilómetros de Panticosa encontramos uno de los balnearios termales más antiguos de España. Por el hallazgo de varias monedas romanas de la época de Tiberio (47 a.C.), junto con una poza para la extracción de agua, nos podemos hacer una idea del tiempo que hace que son valoradas las propiedades de estas aguas.

Situado en un circo de origen glaciar a 1.630 metros de altitud, y rodeado de cumbres que superan los 3.000 metros, la primera mención documentada del lugar aparece en el año 1286, en un documento según el cual el rey Pedro I de Aragón concede el aprovechamiento de pastos y aguas al Quiñón de Panticosa. La carretera de acceso está construida sobre una antigua ruta utilizada desde tiempos inmemoriales por pastores y más tarde por contrabandistas para cruzar el Puerto de Marcadau.

A finales del siglo XVII, el Quiñón de Panticosa construye el primer edificio. Ya en 1826, el rey Fernando VII concede a un particular la explotación del balneario a cambio de un canon, junto con la obligación de hacerse cargo del mantenimiento del recinto. Un poco más tarde se funda la empresa Aguas de Panticosa, y a partir de ese momento se profesionaliza la actividad. Se abre un consultorio médico y se edifican los principales hoteles y jardines para albergar a una burguesía ansiosa de asimilar los gustos europeos. En el año 1875 el balneario tenía capacidad para albergar a unas 1.500 personas, y estaba considerado como uno de los más importantes del país. A mediados del siglo XX entra en un periodo de recesión hasta que en 1966 es declarado Conjunto de Interés Turístico Nacional.

A partir del año 2000 se inicia un periodo de remodelación pero con la actual crisis financiera, muchos de los edificios se encuentran abandonados. El magnífico entorno que rodea el balneario, con el ibón de Baños en el centro, salpicado de multitud de cascadas y una pista de esquí nórdico, es un perfecto lugar de partida para numerosas excursiones a los Ibones Azules, al ibón de Bramatuero o a los ibones de Pecico.

Dispone de 6 manantiales naturales donde brotan aguas sulfurosas altamente nitrogenadas, especialmente recomendadas para tratar afecciones digestivas, renales, respiratorias, reumáticas y cutáneas.

Iglesia de la Asunción de Panticosa

La iglesia de Panticosa fue en origen un templo románico del siglo XII, aunque hoy en día, salvo una parte del muro en la fachada occidental, no queda prácticamente nada de la primitiva iglesia. A causa de un gran incendio que asoló la población en el año 1536 se construyó la actual iglesia de la Asunción.

Panticosa Iglesia Asuncion

Está edificada con sillares y presenta tres naves separadas por columnas. Sobre ellas nacen las bóvedas de crucería estrellada de la nave central, mientras que se elevan bóvedas sencillas en las laterales. En el interior podemos contemplar varios retablos de los siglos XV a XVIII, destacando el del altar mayor realizado en alabastro policromado. A los pies se encuentra un coro elevado. El acceso se realiza a través de un arco de medio punto resguardado por un tejadillo. La torre del campanario, de planta cuadrada y dos cuerpos irregulares está rematada por chapitel de clara inspiración francesa.

Fotos de Panticosa.

Ofertas en Panticosa

Booking.com

Mapa de Panticosa