Ermita de San Adria de Sásabe

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Ermita de San Adrián de Sásabe

Borau Ermita San Adrián de Sásabe

San Adrián de Sásabe, refugio del Santo Grial

A medio camino entre la leyenda y la realidad, se cuenta que huyendo de la invasión musulmana los obispos de Huesca se refugiaron en este lugar, trayendo consigo el Santo Grial, donde estuvo custodiado hasta ser trasladado al Monasterio de San Juan de la Peña. Lo cierto es que tres obispos están enterrados en el templo, y la ermita románica constituye el último vestigio que ha llegado hasta nuestros días del antiguo monasterio de San Adrián de Sasabe. Fundado a finales del siglo IX sobre otro más antiguo de origen visigodo, durante el siglo X fue el más importante del condado de Aragón, así como sede y refugio episcopal hasta que en el año 1077 los obispos se instalaron definitivamente en Jaca.

La ermita de San Adrián de Sásabe es uno de los monumentos más emblemáticos del románico aragonés

El templo de San Adrián de Sásabe fue edificado a finales del siglo XI, y su estilo es románico lombardo con elementos de clara influencia jaquesa, motivos que se aprecian especialmente en el exterior del ábside y en la portada principal, y que recuerdan a la cercana ermita de Santa María de Iguacel. La ermita, declarada monumento nacional en el año 1965, está construida con sillería y presenta una única nave de planta rectangular cubierta con una techumbre de madera. El espacio remata en ábside semicircular cubierto mediante bóveda de cuarto de esfera. En el lado norte podemos apreciar la base de la torre del campanario. La portada principal se compone de tres arquivoltas con una bonita decoración exterior a base de motivos vegetales.

San Adrián de Sásabe, un extraño emplazamiento lleno de leyendas.

Su extraño emplazamiento en la confluencia de los barrancos Calcil y Lupán, que originan el nacimiento del río Lubierre, ha dado pie a una diversa rumorología que asocia este lugar a extrañas fuerzas telúricas, aparte de ser un gran problema para su conservación. Durante siglos permaneció sepultada, hasta que en el año 1957, en gran parte gracias al apoyo de los vecinos, fue desenterrada. Pero los problemas no acabaron aquí ya que al encontrarse en el mismo lecho del río, los constructores, en lugar de roca utilizaron para la cimentación puntales de madera de sabina, con lo cual el drenaje se tiene que hacer sin desecar completamente el subsuelo, de lo contrario la falta de humedad los deterioraría provocando la ruina total del templo.

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Mapa de San Adrián de Sásabe